y sus ojos se fijaron en la cantidad de collares y colores
que colgaban alrrededor del espejo...
(ella y los espejos...)
Nunca le gustaron demasiado los colores, siempre de negro,
desde el color de sus pequeños ojos,
hasta el oscuro esmalte de las uñas de sus pies...
Cantidad de pendientes cuelgan de sus paredes,
y ningún collar que adorne su estrecho cuello...
Pero hoy, correría descalza por la arena de Bascuas,
sólo cubierta por grandes collares de piedras de colores,
rodeando su cuello, su cabello, su cadera...
El círculo cerrado del collar que la envuelve,
tiene relaciones estrechas con la magia,
con los poderes del mundo oculto,
quizá, es así como ella se siente...







