miércoles, 21 de junio de 2017

ME GUSTA


Me gusta la gente positiva
me gustan las mujeres que protestan
me gusta la inocencia de los niños
me gusta la sinceridad, para bien o para mal
me gusta tolerar, aunque me cueste
me gusta más que nada abrazar y que me abracen
me gusta bailar y sobre todo follar
me gusta hablar sin parar
me gusta el silencio, la música, la voz ronca
me gusta cuando los enanos me dicen que me quieren
me gustan las rubias, ¡quien me lo iba a decir!
me gusta compartir
me gusta aprender y enseñar
me gusta besar; primero morros, después lengua, por favoooor
me gustan las chicas libres
me gustan los chicos libres
me gusta beber, la noche, la luna
me gusta el pozo y los Sonoro
me gusta el gato de Los Suaves y porqué no, Los Suaves
me gusta sentirme parte de algo
me gusta la tribu
me gustan las carcajadas de la Pato
me gustan los flecos
me gusta el brecol? brócoli? qué mas da, me gusta
me gusta Seixalbo porque hay Cachenas
me gustan los pendientes grandes, aunque me quede sin orejas
me gusta el mar, la playa y hacerme croqueta
me gusta dormir desnuda, pero tapada
me gusta crotalear
me gusta observar y fotografiar
me gusta tocar la batería, aunque no tenga ni puta idea
me gusta cocinar mientras tomo una copa de vino
me gustan los caracoles, ¡ya sabes Moni!
me gusta el sol, las tormentas y las hogueras
me gusta que la gente haga lo que le hace feliz
me gustan las calaberas
me gustan las flores, en el campo
me gusta el negro, el rojo y el morado, y de ahí no me saca nadie
me gustan las personas que siempre dicen que sí!
me gustan las soluciones
me gusta que sean consecuentes con los que piensan
me gustan las cosquillas a rabear
me gustan los autorretratos en los baños, sola o acompañada
me gustan tantas cosas...
Me gustas

martes, 30 de mayo de 2017

HEROÍNA


                Cansada de que la mujer en los cómics sea el personaje que tiene que ser salvado y/o protegido por un superhéroe hombre, me puse a buscar superheroínas por internet; y aparte de las que ya conocía encontré alguna más, pero no se iguala en absoluto a la gran cantidad  que hay de superhéroes masculinos; todo esto después de saltar algún enlace que rezaba algo así como: “personajes femeninos más sexys del cómic…”

                Además muchas de ellas nacen a la sombra de los hombres, ya que se trata de hermanas, hijas o novias de alguno de los superhéroes que ya tienen su historia en el cómic. Otro tema a tratar es cuando aparecen los Supergrupos de héroes, casi todos hombres y alguna que otra mujer, sin demasiados poderes y más pendientes de que alguno de los muchachos musculosos le presten atención, anteponiendo el flirteo a la lucha para salvar el mundo (ya sabemos que eso es cosa de hombres!).

                Y para rematar, a menudo a las superheroínas las dibujaban con menos ropa, hasta llegar a defender la paz y el bien con un TRIQUINI-TANGA!! (eso tiene que ser jodidamente incómodo) y como no, más pechugonas, todas hechas como en una fábrica de maniquíes, con las mismas medidas; eso sí a los dibujantes les gustan de todas las razas y colores.

                Pero el mundo evoluciona y las mujeres pelean. Y no son solo novias, esposas, hijas o hermanas de… tienen nombre propio y son unas superheroínas porque luchan día a día para que su vida y la de la gente que las rodea sea mejor, más justa para tod@s!

                Y aquí tenemos una pequeña pero gran representación de mujeres que si se ponen un triquini es porque ellas lo deciden, no por moda ni por gustar a nadie; que si tienen hijos es porque ellas quieren ser madres, no por darle un hijo a nadie; que si trabajan fuera y dentro de casa es porque son independientes; que si salen a la calle acompañadas de muchos amigos no tienen que ser carne de cañón para ninguno… o de todos si es lo que ellas quieren!

                Las superheroínas del día a día, que escriben sus propios diálogos y dibujan su propio personaje. Las mujeres del Akelarre Tribal Fest!!! Lilithhh!

martes, 21 de marzo de 2017

DECEPCIÓN


          Tenemos las herramientas suficientes para crear y para destruir; quizás a la hora de crear tengas que utilizar más herramientas, más esfuerzo y más tiempo y sin embargo a la hora de destruir con solo un soplo, una mirada o un segundo tiramos por tierra la lucha de toda una vida.

          Hace unos meses colgué una imagen que hice después de una conversación sobre la vida y la muerte que tuve con dos buenas amigas en un garito de Madrid. Una imagen de lo más natural, si la miramos desde el significado más simple, se trata de lo que todas las mujeres hacen cuando llegan a su casa después de un largo día: desnudarse.

http://caixademixtos.blogspot.com.es/2016/10/blog-post.html

          Y aunque me esperaba la "anécdota" que ahora os contaré, me sorprendió de manera decepcionante de quien o quienes venía este pensamiento, actitud o conversación. Contemos pues:

          Dos semanas después de colgar una fotografía de un desnudo en uno de mis blogs, me paré a mirar un escaparate en una calle céntrica de Ou, un escaparate de una tienda de ropa de mujer, pero lo que observaba era una bicicleta hecha toda de madera a tamaño natural.

          Escuché un voz, muy cerca de mi nuca que decía "Hola Eva, qué tal, oye he perdido tú teléfono, podrías pasármelo otra vez"; me di la vuelta y con una sonrisa y dos besos saludé a un excompañero de profesión, un fotoperiodista de la ciudad, de los que lleva toda la vida con la cámara al hombro y con el que compartía cuando trabajaba de fotógrafa de prensa, horas de espera, carretera, anécdotas, risas, cenas y demás.

          No perdió mucho tiempo en ir al grano y después de darle mi número de teléfono me pidió permiso para hacerme una pregunta. ¡Cuando alguien te pide permiso para preguntarte algo, chungo!, o te tiene miedo o sabe que lo que va a hacer no es del todo correcto.

          No se muy bien porqué, quizá porque estoy acostumbrada a estar a la defensiva con ciertos temas, pero se me encendió la bombilla y empecé a relacionar: imagen de desnudo publicada, fotógrafo, blog, compañero de profesión, hombre, ¡yo que sé!; pero me dio la risa tonta y le dije cruzándome de brazos y con una sonrisa: "¡Claaaaro chico, pregunta lo que quieras!"

          Me cuenta que unos días atrás, otro compañero fotógrafo había visto mi blog en el que salía una foto del dichoso desnudo (Ohhhh qué coooossaaa, como si nunca hubieran visto unas tetas).

          Y allí, mientras esperaban a que saliese el político de turno para hacerle la foto del día, la minipandi de fotógrafos, que no -as, se sacan de móvil, buscan el blog, la foto y comentan la jugada: Será Eva en pelotas?... mira que cuerpo!... se haría ella la foto?... usaría trípode para hacerse un autorretrato? (que no selfie)...

          Chicos!!! comienzan las apuestas!!! será o no será!!!!

          Me esperaba este corrillo de cotillas de cualquiera (hombres o mujeres) con mentes machistas, cerradas, pequeñas... pero nunca de fotógrafos! Y ahí está mi decepción!

          Supongo que si la fotografía la hubiera realizado Edward Weston, Patrizia Savarese, Helmut Newton, Greta Buysse, Jan Saudek, Ruth Bernhard o Richard Avedon, por ejemplo, todos ellos fotógrafos de desnudos, no habrían tenido estas dudas tan trascendentales.

          No preguntaron quién había hecho esa foto, si no quien era la modelo de la imagen; pensando que podría ser la misma. Esto me da que pensar, que como muchas veces, prima el cuerpo de la mujer y no la mente, lo físico y no lo intelectual.

         Cómo regalito, os dejo este maravilloso collage de cuerpos de mujeres, todas de Ou, todas iguales pero todas diferentes, casadas, embarazadas, enfermas, lesbianas, con cesáreas, separadas, mamás, solteras, cariñosas, luchadoras, vividoras, escritoras, gallegas, comprometidas, sinceras, divertidas, liberales y sobre todo libres de poder desnudarse, por dentro y por fuera!

          Y ahora queridos compañeros, os propongo un juego, sacar móvil y lupa, y en vuestros tiempos muertos esperando para hacer la foto del día, buscad entre los desnudos a ver si encontráis entre ellos a vuestra madre o a vuestra hermana o a vuestra pareja o a vuestra hija, y hacer ahora los mismos comentarios que hicisteis aquél día en vuestro triste y decepcionante corrillo de cotillas.